En Irlanda

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Tempranito cogimos el vuelo de Raynair que nos llevaría a Irlanda.
Después de un viaje movidito, de esos que te hacen plantearte si volver a volar o no, por fin llegamos al pequeño aeropuerto de Kerry, que se encuentra en el suroeste de Irlanda, en la provincia de Munster.  Muchos de vosotros habréis oído hablar de este condado, famoso por un impresionante circuito costero que se conoce como “El Anillo de Kerry”, un auténtico tesoro natural nacional.
Como todavía no habíamos comido nos ofrecieron tomar el famoso té de las cinco, Panecillos te de las 5en uno de los mejores hoteles de  Irlanda, The Europe Hotel & Resort es un hotel de cinco estrellas con vistas a los famosos lagos de Killarney.  Tempranito cogimos el vuelo de Raynair que nos llevaría a Irlanda.
Después de un viaje movidito, de esos que te hacen plantearte si volver a volar o no, por fin llegamos al pequeño aeropuerto de Kerry, que se encuentra en el suroeste de Irlanda, en la provincia de Munster.  Muchos de vosotros habréis oído hablar de este condado, famoso por un impresionante circuito costero que se conoce como “El Anillo de Kerry”, un auténtico tesoro natural nacional.
Como todavía no habíamos comido nos ofrecieron tomar el famoso té de las cinco, Panecillos te de las 5en uno de los mejores hoteles de  Irlanda, The Europe Hotel & Resort es un hotel de cinco estrellas con vistas a los famosos lagos de Killarney.  Aunque había bastante gente se respiraba un ambiente tranquilo y muy agradable. Con una vista espectacular, disfrutamos de dos  café con leche  y dos “scone” (típico bollo irlandés horneado con mantequilla para untar en forma de flor y nata agria y mermelada, todo casero). Y  después de tan agradable merienda, nos fuimos a dar un paseo por una zona de montaña, estaba lloviendo por supuesto, ya sabéis que Irlanda cuenta con más de 200 días de lluvia al año, pero es uno más de sus encantos.   Al volver de nuestro pequeño paseo, decidimos tomar algo en un típico Pub Irlandés mezcla de tienda y restaurante, dónde cosas de la vida, nos atendió un chaval de Barcelona, nos hizo varias recomendaciones y bueno la cena no estuvo mal y además bastante razonable en el precio, por sólo 15€ por persona, está bastante bien. Y a la cama que estamos muuuuuuy  cansados.

En Fishy Fishy Restaurant , después de una fantástica mañana de compras, tuvimos nuestra segunda experiencia gastronómica.  Carta restaurante fishy fishyEste restaurante tiene fama por  su marisco y pescado fresco, pero a la entrada del mismo nos encontramos con un libro escrito por el propietario donde explica la elaboración no sólo de los distintos platos de pescado, sino también de ensaladas y platos de carne como el pato y el faisán. Había mesas vacías por lo que nos sentamos enseguida.  Nuestro camarero Jordi, el segundo camarero español que nos encontramos, de Tarrasa,  nos aconsejó probar una sopa de verduras con nata por encima, que resultó todo un acierto; y de plato principal nos decantamos por varios platos de pescado, probamos el rodaballo, la merluza y el rape. Todos los platos llevaban lo que nosotros llamamos guarnición pero a mi entender aunque el pescado estaba muy bueno,  el acompañamiento me resultó bastante flojo. Pero en líneas generales, aunque nos pareció un poco caro, podemos decir que la amabilidad y la simpatía del servicio hacen que salgas con una amplia sonrisa; deberíamos tomar nota en España, jajaja. Como dato curioso me contaron que en Irlanda el agua es gratis, tanto en los restaurantes que sin pedirlo te ponen jarras de agua en la mesa, ni en casa; y la explicación es que allí el agua es muy abundante.
La visita al Mercado de Cork, estuvo muy bien, es un mercado en forma de cruz con una puerta de acceso en cada uno de sus brazos. Nos apetecía preparar algo en casa para nuestros anfitriones y fue todo un acierto porque además de bonito, pudimos encontrar todo tipo de quesos, verduras, pescado y claro está carne, un poco caro eso sí; y si podéis pasar por el restaurante de la primera planta os gustará.
Resumiendo os diré que es una zona que a nosotros nos encanta visitar  y cuando podemos nos escapamos, claro está que nosotros venimos para visitar a parte de nuestra  familia, y que por nuestro trabajo no podemos venir tanto como quisiéramos, pero si no la conocéis os la recomiendo, no sólo vais a disfrutar de paisajes espectaculares, la gente es encantadora, sin duda un viaje para recordar.

Espero volver muy pronto.Aunque había bastante gente se respiraba un ambiente tranquilo y muy agradable. Con una vista espectacular, disfrutamos de dos  café con leche  y dos “scone” (típico bollo irlandés horneado con mantequilla para untar en forma de flor y nata agria y mermelada, todo casero). Y  después de tan agradable merienda, nos fuimos a dar un paseo por una zona de montaña, estaba lloviendo por supuesto, ya sabéis que Irlanda cuenta con más de 200 días de lluvia al año, pero es uno más de sus encantos.   Al volver de nuestro pequeño paseo, decidimos tomar algo en un típico Pub Irlandés mezcla de tienda y restaurante, dónde cosas de la vida, nos atendió un chaval de Barcelona, nos hizo varias recomendaciones y bueno la cena no estuvo mal y además bastante razonable en el precio, por sólo 15€ por persona, está bastante bien. Y a la cama que estamos muuuuuuy  cansados.

En Fishy Fishy Restaurant , después de una fantástica mañana de compras, tuvimos nuestra segunda experiencia gastronómica.  Carta restaurante fishy fishyEste restaurante tiene fama por  su marisco y pescado fresco, pero a la entrada del mismo nos encontramos con un libro escrito por el propietario donde explica la elaboración no sólo de los distintos platos de pescado, sino también de ensaladas y platos de carne como el pato y el faisán. Había mesas vacías por lo que nos sentamos enseguida.  Nuestro camarero Jordi, el segundo camarero español que nos encontramos, de Tarrasa,  nos aconsejó probar una sopa de verduras con nata por encima, que resultó todo un acierto; y de plato principal nos decantamos por varios platos de pescado, probamos el rodaballo, la merluza y el rape. Todos los platos llevaban lo que nosotros llamamos guarnición pero a mi entender aunque el pescado estaba muy bueno,  el acompañamiento me resultó bastante flojo. Pero en líneas generales, aunque nos pareció un poco caro, podemos decir que la amabilidad y la simpatía del servicio hacen que salgas con una amplia sonrisa; deberíamos tomar nota en España, jajaja. Como dato curioso me contaron que en Irlanda el agua es gratis, tanto en los restaurantes que sin pedirlo te ponen jarras de agua en la mesa, ni en casa; y la explicación es que allí el agua es muy abundante.
La visita al Mercado de Cork, estuvo muy bien, es un mercado en forma de cruz con una puerta de acceso en cada uno de sus brazos. Nos apetecía preparar algo en casa para nuestros anfitriones y fue todo un acierto porque además de bonito, pudimos encontrar todo tipo de quesos, verduras, pescado y claro está carne, un poco caro eso sí; y si podéis pasar por el restaurante de la primera planta os gustará.
Resumiendo os diré que es una zona que a nosotros nos encanta visitar  y cuando podemos nos escapamos, claro está que nosotros venimos para visitar a parte de nuestra  familia, y que por nuestro trabajo no podemos venir tanto como quisiéramos, pero si no la conocéis os la recomiendo, no sólo vais a disfrutar de paisajes espectaculares, la gente es encantadora, sin duda un viaje para recordar.

Espero volver muy pronto.